El teletrabajo ya no es la excepción en muchas empresas portuguesas, pero su formalización sigue fallando en lo básico — tres puntos especialmente frecuentes en las inspecciones laborales.
Acuerdo escrito
El Código del Trabajo exige un acuerdo escrito específico de teletrabajo, en el contrato inicial o en un anexo. Una mención en una política interna no basta.
Compensación de gastos
La ley prevé el resarcimiento de los gastos adicionales del trabajador — internet, electricidad, equipamiento. Omitirlo es una de las causas más frecuentes de sanción.
Derecho a la desconexión
La empresa debe abstenerse de contactar al trabajador fuera del horario, salvo fuerza mayor — y demostrarlo con mecanismos concretos, no solo con una política.
